FilósofosJean-Paul Sartre

Jean-Paul Sartre

La existencia precede a la esencia: estamos condenados a ser libres.

Existencialismo1905 · 1980 FranciaFilósofo de la libertadExistencialista ateoNovelista y dramaturgoIntelectual comprometida
l'homme est condamné à être libre
El hombre está condenado a ser libre. Conferencia de 1945, §11.
Verificada palabra por palabra
l'homme n'est rien d'autre que ce qu'il se fait
El hombre no es otra cosa que lo que él hace de sí mismo. Conferencia de 1945, §8.
Verificada palabra por palabra
la vie n'a pas de sens, a priori
No hay sentido a priori en la vida. Conferencia de 1945, §25.
Verificada palabra por palabra
vous êtes libre, choisissez, c'est-à-dire inventez
Eres libre, por tanto elige, es decir, inventa. Conferencia de 1945, §14: la respuesta de Sartre al alumno que duda entre su madre y la Resistencia.
Verificada palabra por palabra
nous ne sommes pas libres de cesser d’être libres
No somos libres de dejar de ser libres. El ser y la nada, IV, 1, I (1943).
Verificada palabra por palabra
l'enfer, c'est les Autres
El infierno son los otros. A puerta cerrada (1944), escena 5: réplica de Garcin, un personaje, no una tesis enunciada por Sartre en nombre propio.
Verificada palabra por palabra

Ideas erróneas

Matizable
«El infierno son los otros»: Sartre piensa que los otros son nuestro infierno.

La frase la pronuncia Garcin, un personaje de A puerta cerrada, hacia el final de la obra, cuando comprende que está encerrado con otras dos personas que lo juzgan. No es una tesis que Sartre enuncie en nombre propio. En la conferencia de 1945 llega a escribir que no se puede alcanzar ninguna verdad sobre uno mismo sin pasar por el otro, que es «indispensable para mi existencia». El sentido que el propio Sartre daba a la fórmula no figura en nuestro corpus: no la cites como doctrina suya sin comprobarlo.

Matizable
Sartre inventó «la existencia precede a la esencia» para su conferencia divulgativa de 1945.

La fórmula ocupa el centro de la conferencia, donde la explica con el ejemplo del cortapapeles. Pero en El ser y la nada (1943, IV, 1, I) ya se lee que, para el ser humano, «la existencia precede y condiciona la esencia», lo cual equivale a decir que el hombre es libre. La conferencia es, pues, la versión sencilla de una idea del gran libro, no su origen.

Matizable
Para Sartre, sin Dios todo está permitido, así que cada uno puede hacer cualquier cosa.

Toma la frase de Dostoievski como punto de partida: sin Dios, no se nos da ninguna regla de antemano, y eso es lo que deja al hombre «desamparado» y angustiado. Escribe después que se puede elegir, pero no no elegir, y que elegir compromete a toda la humanidad. Rechaza la acusación de capricho, aunque admite que los valores se eligen. Que esto baste para evitar la arbitrariedad es un punto muy debatido.

Falso
Sartre aceptó el Premio Nobel de Literatura en 1964.

El premio le fue concedido en 1964 y lo rechazó, como rechazaba las distinciones oficiales. Su declaración pública sobre este rechazo no figura en nuestro corpus.