Erasmo

Elogio de la locura: el saber contra el fanatismo.

Humanismo1466 · 1536 Países BajosHumanista cristianoFilólogo (editor del Nuevo Testamento griego)SatíricoPensador de la paz
adeo non delector assertionibus, ut facile in Scepticorum sententiam pedibus discessurus sim
Encuentro tan poco placer en las afirmaciones tajantes que de buena gana me pondría del lado de los escépticos (en todo aquello que la Escritura y la Iglesia permitan).
Verificada palabra por palabra
Ni Philosophus fueris, Princeps esse non potes, Tyrannus potes.
Si no eres filósofo, no puedes ser príncipe; tirano, sí.
Verificada palabra por palabra
Vix ulla tam iniqua pax, quin bello vel aequissimo sit potior.
Apenas existe una paz tan injusta que no sea mejor que la guerra más justa. Habla la Paz.
Verificada palabra por palabra
Sed falli, inquiunt, miserum est; imo non falli, miserrimum.
Pero, dicen, es desdichado ser engañado. ¡Mucho más desdichado es no serlo! Habla la Necedad.
Verificada palabra por palabra

Ideas erróneas

Matizable
Con el Elogio de la locura, Erasmo se burla de la religión.

La Necedad se burla de los monjes, los teólogos y las supersticiones, no de la fe. El libro termina con el elogio de una «locura» cristiana superior a la sabiduría del mundo. En su carta a Tomás Moro, Erasmo dice que quiere que las bagatelas conduzcan a cosas serias. Algunos teólogos, sin embargo, lo juzgaron irreverente ya en 1514.

Falso
Erasmo estaba del lado de Lutero.

Compartía la crítica de Lutero a los abusos de la Iglesia y se le acusó de haber preparado la Reforma. Pero siguió siendo católico y, en 1524, atacó a Lutero en un punto central: para él, Lutero había acabado «degollando» el libre albedrío.

Matizable
Erasmo era un pacifista absoluto.

Condena casi todas las guerras, sobre todo las que se libran entre cristianos. Pero la propia Paz admite que, si la guerra no puede evitarse, hay que hacerla de modo que el daño recaiga sobre quienes la causaron. Su fórmula es «apenas» alguna paz, no «ninguna» paz.