El yo no es idéntico a los agregados ni distinto de ellos
Por lo tanto, no existe un yo con naturaleza propia, ni idéntico a los agregados ni separado de ellos. (El texto no concluye por ello que la persona sea nada: lo que depende de otra cosa es «ni idéntico ni distinto», 18.10.)
Un yo idéntico a los agregados desaparecería con ellos, y nunca se encuentra uno separado de ellos.
«El yo no es idéntico a los agregados ni distinto de ellos» es un argumento de Nagarjuna (Versos fundamentales 18, 22 y 27) sobre la pregunta «¿Quién soy realmente?» (respuesta: ningún yo fijo). Su tesis: Por lo tanto, no existe un yo con naturaleza propia, ni idéntico a los agregados ni separado de ellos. (El texto no concluye por ello que la persona sea nada: lo que depende de otra cosa es «ni idéntico ni distinto», 18.10.). Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P3). AskPhilosophy presenta 3 objeciones, 0 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.
¿Quién soy? El budismo enseña que la persona está hecha de cinco «agregados» (forma, sensación, percepción, disposiciones, conciencia) que surgen y cesan. Queda la pregunta: ¿hay, además, alguien que los posee, un yo (ātman) que permanece igual? Nagarjuna examina las dos únicas posibilidades: ese yo sería los agregados, o sería algo distinto de ellos, y muestra que ninguna se sostiene. Ojo: no concluye simplemente «el yo no existe». El texto dice que los Budas hablaron de un yo, luego de un no-yo, y después enseñaron que no hay ni yo ni no-yo (18.6). Reconstruimos solo la parte «no hay yo con naturaleza propia»; la forma P1…C no refleja este «ni… ni…».
haz clic en una premisa para rechazarla
Sin la premisa implícita: Sin P3, el ordenador encuentra un caso en que el yo existe, es idéntico a los agregados, surge y cesa con ellos, y nunca se halla aparte de ellos.
Objeciones
3Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.
Descartes 1641 · ataca la premisa 5Encuentro en mí, con certeza, que pienso, y que solo el pensamiento no puede separarse de mí. Soy, pues, una cosa que piensa: un yo se capta directamente, sin cuerpo y sin sensaciones.
sin respuesta
Encuentro en mí, con certeza, que pienso, y que solo el pensamiento no puede separarse de mí. Soy, pues, una cosa que piensa: un yo se capta directamente, sin cuerpo y sin sensaciones.
Avicena (el hombre volante) 1027 · ataca la premisa 5Imagina un hombre creado de golpe, con los ojos vendados, flotando en el vacío, sin sentir nada de su cuerpo. No puede dudar de que existe, y sin embargo no afirma ninguno de sus miembros ni su cerebro. Así, su yo se capta directamente, aparte de los agregados corporales.
sin respuesta
Imagina un hombre creado de golpe, con los ojos vendados, flotando en el vacío, sin sentir nada de su cuerpo. No puede dudar de que existe, y sin embargo no afirma ninguno de sus miembros ni su cerebro. Así, su yo se capta directamente, aparte de los agregados corporales.
LLa escuela Nyāya (Vātsyāyana) 450 · ataca la premisa 5Reconozco por el tacto el objeto que vi, y hoy recuerdo lo que viví ayer. Si la persona fuera solo un flujo de agregados que surgen y cesan, quien vio no sería quien toca, ni quien recuerda. Hace falta, pues, un yo duradero, distinto de los agregados: no se ve aparte, pero se conoce por estos efectos.
sin respuesta
Reconozco por el tacto el objeto que vi, y hoy recuerdo lo que viví ayer. Si la persona fuera solo un flujo de agregados que surgen y cesan, quien vio no sería quien toca, ni quien recuerda. Hace falta, pues, un yo duradero, distinto de los agregados: no se ve aparte, pero se conoce por estos efectos.