El alma sobrevive: el argumento de la afinidad
El argumento de la afinidad
Por tanto, el alma es del todo indisoluble, o casi, mientras que el cuerpo se disuelve rápidamente.
Lo que es compuesto puede deshacerse; el alma, invisible y pensante, se asemeja a lo que es simple, mientras que el cuerpo se disuelve rápidamente.
«El alma sobrevive: el argumento de la afinidad» es un argumento de Platón (Fedón, 78b-80b) sobre la pregunta «¿Hay que temer a la muerte?» (respuesta: el alma sobrevive). Su tesis: Por tanto, el alma es del todo indisoluble, o casi, mientras que el cuerpo se disuelve rápidamente. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P5). AskPhilosophy presenta 3 objeciones, 2 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.
En la cárcel, Sócrates se pregunta qué cosas pueden deshacerse y cuáles no. El alma, dice, se asemeja a lo invisible, lo divino y lo simple, es decir, a lo que no se deshace. El cuerpo se asemeja a lo visible, lo mortal y lo compuesto. La conclusión es prudente: el alma es indisoluble, o casi.
haz clic en una premisa para rechazarla
Sin la premisa implícita: Sin P5, el ordenador encuentra un caso en el que el alma se parece a lo invisible y a lo divino y, sin embargo, se descompone como el cuerpo: la semejanza no aporta nada más.
Objeciones
3Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.
SSimmias (en el diálogo) ataca la premisa 5La armonía de una lira es invisible, incorpórea, hermosa y divina, mientras que la lira y las cuerdas son cosas materiales y mortales. Sin embargo, si se rompe la lira, la armonía desaparece. Si el alma es la armonía del cuerpo, perece con él, por muy divina que sea.
Platón responde
La armonía de una lira es invisible, incorpórea, hermosa y divina, mientras que la lira y las cuerdas son cosas materiales y mortales. Sin embargo, si se rompe la lira, la armonía desaparece. Si el alma es la armonía del cuerpo, perece con él, por muy divina que sea.
CCebes (en el diálogo) ataca la conclusiónAdmitamos que el alma dura más que el cuerpo. Puede parecerse al tejedor que gasta muchos mantos: el manto sigue entero cuando el tejedor muere, pero eso no prueba que el tejedor esté vivo. Nada prueba que el alma no se desgaste a lo largo de muchas vidas y perezca en el último cuerpo. «Casi indisoluble» no basta para dejar de temer la muerte.
Platón responde
Admitamos que el alma dura más que el cuerpo. Puede parecerse al tejedor que gasta muchos mantos: el manto sigue entero cuando el tejedor muere, pero eso no prueba que el tejedor esté vivo. Nada prueba que el alma no se desgaste a lo largo de muchas vidas y perezca en el último cuerpo. «Casi indisoluble» no basta para dejar de temer la muerte.
David Hume 1777 · ataca la premisa 3En su ensayo «Sobre la inmortalidad del alma», publicado tras su muerte (escrito hacia 1755), Hume se apoya en la experiencia: el pensamiento nace, crece, se debilita y se apaga con el cuerpo (infancia, enfermedad, vejez, sueño). Esto hace pensar que el alma depende del cuerpo en lugar de serle ajena. Decir que el alma se parece a lo divino no cambia lo que muestra la observación.
sin respuesta
En su ensayo «Sobre la inmortalidad del alma», publicado tras su muerte (escrito hacia 1755), Hume se apoya en la experiencia: el pensamiento nace, crece, se debilita y se apaga con el cuerpo (infancia, enfermedad, vejez, sueño). Esto hace pensar que el alma depende del cuerpo en lugar de serle ajena. Decir que el alma se parece a lo divino no cambia lo que muestra la observación.