FilósofosMontesquieu

Montesquieu

Para evitar el abuso, es necesario que el poder frene al poder.

Ilustración · Liberalismo1689 · 1755 FranciaFilósofo de la IlustraciónPensador políticoJuristaNovelista
Il faut que, par la disposition des choses, le pouvoir arrête le pouvoir
Por la disposición misma de las cosas, el poder debería frenar al poder.
Verificada palabra por palabra
Tout homme qui a du pouvoir est porté à en abuser ; il va jusqu'à ce qu'il trouve des limites
Todo hombre investido de poder tiende a abusar de él; avanza hasta que encuentra el límite extremo.
Verificada palabra por palabra
Comment peut-on être Persan ?
¿Cómo se puede ser persa?
Verificada palabra por palabra
Si les triangles faisaient un dieu, ils lui donneraient trois côtés
Si los triángulos hicieran un dios, le darían tres lados.
Verificada palabra por palabra
La liberté est le droit de faire tout ce que les loix permettent
La libertad es el derecho de hacer todo lo que las leyes permiten.
Verificada palabra por palabra
Toute peine qui ne dérive pas de la nécessité est tyrannique
Todo castigo que no se derive de la necesidad es tiránico.
Verificada palabra por palabra
J'ai pu vivre dans la servitude ; mais j'ai toujours été libre
He vivido en la esclavitud y, sin embargo, he conservado siempre mi libertad.
Verificada palabra por palabra

Ideas erróneas

Matizable
Montesquieu inventó la separación de poderes.

La expresión «separación de poderes» no es suya. La idea tampoco es nueva: Locke, en 1690, ya explica que es peligroso que quienes hacen las leyes también las ejecuten. Lo que aporta Montesquieu es una fórmula y un mecanismo: «el poder frena al poder». Distingue tres poderes (hacer las leyes, ejecutarlas, juzgar), pero no los aísla: cada uno puede detener al otro, como el rey, que puede rechazar una ley. Es un equilibrio más que una separación.

Matizable
Montesquieu justifica la esclavitud.

Falso, en el caso del capítulo más citado. «Sobre la esclavitud de los negros» (XV, 5) es irónico: comienza con «Si yo tuviera que defender nuestro derecho [...], estos serían mis argumentos», y a continuación enumera argumentos deliberadamente absurdos para ridiculizar a los esclavistas. Citar una de esas frases aislada es hacerle decir lo contrario de lo que piensa. Su tesis está en otra parte: la esclavitud «es mala por su propia naturaleza» (XV, 1) y, «como todos los hombres nacen iguales», es «contraria a la naturaleza» (XV, 7). Pero existe una verdadera zona gris: en ese mismo pasaje, su teoría de los climas le lleva a admitir que, en ciertos países muy cálidos, la esclavitud está «fundada en una razón natural». Después retrocede (XV, 8): «quizá» no haya ningún clima en el que no se pueda hacer trabajar a hombres libres. Los especialistas siguen debatiendo esta concesión.

Matizable
Para Montesquieu, el clima lo decide todo.

Para él, el clima es solo una causa entre otras (religión, leyes, costumbres, modales), y los buenos legisladores son quienes combaten sus malos efectos. Pero su teoría de los climas se apoya en una fisiología de su época (unas «fibras» que se contraen con el frío) y en relatos de viajeros. Algunas frases están hoy anticuadas y resultan chocantes, como «El poder en Asia debe ser, pues, siempre despótico». Es una tesis del siglo XVIII, no un hecho.