Nagarjuna
Todas las cosas están vacías de existencia inherente.
Ideas erróneas
Nāgārjuna enseña que nada existe (es nihilismo).
Es el reproche que sus adversarios ya le hacen dentro de su propio libro (24.1 a 24.6), y él lo rechaza. Para él, «vacío» significa «sin naturaleza propia», no «inexistente»: la vacuidad es el nombre del origen dependiente (24.18). Rechaza tanto «existe» como «no existe»: lo primero lleva a creer en lo eterno, lo segundo al aniquilamiento (15.10), y para quien la vacuidad es sostenible, todo es sostenible (24.14).
La vacuidad es una realidad última oculta tras el mundo.
Esa no es la lectura del texto. La vacuidad no es una cosa más: es el origen dependiente mismo, y una simple «designación» (24.18). Nāgārjuna advierte que aquellos para quienes se convierte en una opinión que sostener son incurables (13.8). Su comentarista Candrakīrti lo dice con claridad: vacuidad, designación dependiente y camino del medio son nombres del origen dependiente únicamente. (Candrakīrti no es Nāgārjuna.)