El fetichismo de la mercancía
Por lo tanto, en el mundo de las mercancías, una relación social entre las personas adopta para ellas la forma fantástica de una relación entre cosas: eso es el fetichismo, comparable a la religión, donde los productos del cerebro humano parecen tener vida propia.
Al intercambiar sus productos, los seres humanos vinculan sus trabajos sin saberlo, y esto se les aparece como una propiedad de las cosas.
«El fetichismo de la mercancía» es un argumento de Karl Marx (El capital, libro I, cap. 1, § 4 (1867, revisado en 1872)) sobre la pregunta «¿Se puede estar seguro de algo?» (respuesta: hay que dudar). Su tesis: Por lo tanto, en el mundo de las mercancías, una relación social entre las personas adopta para ellas la forma fantástica de una relación entre cosas: eso es el fetichismo, comparable a la religión, donde los productos del cerebro humano parecen tener vida propia. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P4). AskPhilosophy presenta 2 objeciones, 1 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.
Un teléfono «vale» 800 euros: parece que ese precio fuera una propiedad del objeto, como su peso. Marx sostiene que es una ilusión óptica social: detrás del precio hay relaciones entre personas que, sin saberlo, trabajan unas para otras. Y lo más extraño: saberlo no hace desaparecer la ilusión.
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Sin la premisa implícita: Sin P4, el ordenador encuentra un caso en el que el valor no es físico, expresa una relación social y aparece como una propiedad de las cosas, sin que ello sea un error: una simple convención útil, como una nota musical escrita en una partitura.
Objeciones
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EEugen von Böhm-Bawerk (y la escuela marginalista) 1896 · ataca la premisa 2El valor no proviene del trabajo, sino de la utilidad y la escasez de las cosas tal como la gente las juzga (Menger y Jevons, 1871). Un vino raro o una perla hallada por casualidad valen mucho sin demasiado trabajo. Si el valor no expresa cantidades de trabajo, la «relación social» oculta tras los precios no queda demostrada.
sin respuesta
El valor no proviene del trabajo, sino de la utilidad y la escasez de las cosas tal como la gente las juzga (Menger y Jevons, 1871). Un vino raro o una perla hallada por casualidad valen mucho sin demasiado trabajo. Si el valor no expresa cantidades de trabajo, la «relación social» oculta tras los precios no queda demostrada.
Friedrich Hayek, «El uso del conocimiento en la sociedad» 1945 · ataca la premisa 4Los precios no son una ilusión: resumen en una sola cifra información dispersa entre millones de personas. No ver las relaciones humanas detrás de un precio no es un error, es lo que permite coordinar una sociedad demasiado vasta para que alguien la conozca por entero.
Marx responde
Los precios no son una ilusión: resumen en una sola cifra información dispersa entre millones de personas. No ver las relaciones humanas detrás de un precio no es un error, es lo que permite coordinar una sociedad demasiado vasta para que alguien la conozca por entero.