¿Por qué algo? ¿Por qué esto? Una pregunta sin respuesta causal, pero no sin sentido
Por qué hay algo en lugar de nada; la posibilidad nula; el selector cósmico
Por tanto, la pregunta «¿por qué algo?» tiene sentido y podría tener una respuesta de un género nuevo (un «selector» no causal), pero sigue abierta.
La nada sería la posibilidad más simple y menos arbitraria, y sin embargo no es lo que existe: eso exige una explicación.
«¿Por qué algo? ¿Por qué esto? Una pregunta sin respuesta causal, pero no sin sentido» es un argumento de Derek Parfit (Parfit, «Why Anything? Why This?», London Review of Books, 1998, 1998) sobre la pregunta «¿Por qué hay algo en lugar de nada?» (respuesta: el misterio primero). Su tesis: Por tanto, la pregunta «¿por qué algo?» tiene sentido y podría tener una respuesta de un género nuevo (un «selector» no causal), pero sigue abierta. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P4). AskPhilosophy presenta 3 objeciones, 1 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.
Parfit rechaza dos respuestas prefabricadas: «la ciencia acabará por explicarlo» y «la pregunta no tiene sentido». Imagina todas las formas en que la realidad podría haber sido: nada en absoluto, todo lo posible, el mejor mundo, un solo mundo... La nada sería la más simple de estas posibilidades y, sin embargo, no es la que es real. Quizá una de estas posibilidades sea real precisamente por un rasgo especial, como si algo la «seleccionara». Parfit no dice que esto sea verdad: dice que la pregunta sigue abierta y que merece que nos detengamos en ella.
haz clic en una premisa para rechazarla
Sin la premisa implícita: Sin P4, se podría concluir demasiado deprisa que existe un selector. Con P4, nos quedamos en que la pregunta es legítima y una explicación no causal es concebible.
Objeciones
3Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.
Bertrand Russell 1948 · ataca la conclusiónEn su debate radiofónico con el padre Copleston (BBC, 1948), Russell se niega a plantear la pregunta sobre el universo entero: explicamos las cosas dentro del universo, pero el conjunto no tiene por qué ser explicado. El universo está ahí, es un hecho bruto, y buscar su «razón» es un mal uso de la idea de explicación.
Parfit responde
En su debate radiofónico con el padre Copleston (BBC, 1948), Russell se niega a plantear la pregunta sobre el universo entero: explicamos las cosas dentro del universo, pero el conjunto no tiene por qué ser explicado. El universo está ahí, es un hecho bruto, y buscar su «razón» es un mal uso de la idea de explicación.
Henri Bergson 1907 · ataca la premisa 2Bergson sostiene que la idea de «nada» es una pseudoidea: cuando creemos concebir la nada absoluta, en realidad pensamos en la desaparición de algo o en el vacío de un cierto contenido. Si la idea de nada está vacía, hablar de la «posibilidad nula» y de su simplicidad carece de sentido, y la pregunta pierde su punto de partida (La evolución creadora, 1907, cap. IV).
sin respuesta
Bergson sostiene que la idea de «nada» es una pseudoidea: cuando creemos concebir la nada absoluta, en realidad pensamos en la desaparición de algo o en el vacío de un cierto contenido. Si la idea de nada está vacía, hablar de la «posibilidad nula» y de su simplicidad carece de sentido, y la pregunta pierde su punto de partida (La evolución creadora, 1907, cap. IV).
AAdolf Grünbaum 2004 · ataca la premisa 2Grünbaum sostiene que nada demuestra que la ausencia de todo sea el estado «natural» o más probable de las cosas, de modo que la existencia necesitaría una explicación particular. Sin razón para pensar que la nada es la norma, no hay razón para sorprenderse de que exista algo («The Poverty of Theistic Cosmology», 2004).
sin respuesta
Grünbaum sostiene que nada demuestra que la ausencia de todo sea el estado «natural» o más probable de las cosas, de modo que la existencia necesitaría una explicación particular. Sin razón para pensar que la nada es la norma, no hay razón para sorprenderse de que exista algo («The Poverty of Theistic Cosmology», 2004).