El fantasma en la máquina: un error categorial
El fantasma en la máquina
Así pues, la teoría del fantasma en la máquina es «un gran error» de un tipo particular: un error categorial. No hay dos cosas, la mente y el cuerpo, de las que se pueda decir que son idénticas o diferentes: «¿Dónde está la mente, y es el cerebro?» es una pregunta mal planteada.
Las palabras de la vida mental describen maneras de actuar, no una cosa oculta: buscar la mente como un objeto es un error categorial.
«El fantasma en la máquina: un error categorial» es un argumento de Gilbert Ryle (The Concept of Mind (El concepto de lo mental), 1949, cap. I, 1949) sobre la pregunta «¿Es la mente el cerebro?» (respuesta: la pregunta está mal planteada). Su tesis: Así pues, la teoría del fantasma en la máquina es «un gran error» de un tipo particular: un error categorial. No hay dos cosas, la mente y el cuerpo, de las que se pueda decir que son idénticas o diferentes: «¿Dónde está la mente, y es el cerebro?» es una pregunta mal planteada. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P1). AskPhilosophy presenta 3 objeciones, 2 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.
«¿Es la mente el cerebro?» Esta pregunta parece suponer dos candidatos: una cosa llamada «mente» y una cosa llamada «cerebro», y nos preguntamos si son la misma. Gilbert Ryle (1900-1976) sostiene que ahí está la trampa. Según él, la teoría dominante desde Descartes, que llama con ironía el «dogma del fantasma en la máquina», comete un error categorial: trata la mente como una cosa más, cuando hablar de la mente es hablar de cómo las personas actúan, hablan y piensan. Si esto es correcto, la pregunta no admite ni «sí» ni «no»: está mal planteada.
haz clic en una premisa para rechazarla
Sin la premisa implícita: Sin P1, el ordenador encuentra un caso en que el mito trata la mente como una cosa y la mente describe una manera de actuar, sin que haya ningún error: nada impide que una palabra designe a la vez una cosa y una manera de actuar.
Objeciones
3Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.
Hilary Putnam («Brains and Behavior») 1963 · ataca la premisa 3Si «tener dolor» significara solo comportarse como alguien que tiene dolor, no se podría distinguir el dolor de su simulación: un actor perfecto se comporta como alguien que sufre sin sufrir. Y a la inversa, Putnam imagina «superespartanos», personas que han aprendido tan a fondo a no mostrar nada que tienen dolor sin que nada lo delate. El dolor no es, por tanto, una manera de comportarse.
Ryle responde
Si «tener dolor» significara solo comportarse como alguien que tiene dolor, no se podría distinguir el dolor de su simulación: un actor perfecto se comporta como alguien que sufre sin sufrir. Y a la inversa, Putnam imagina «superespartanos», personas que han aprendido tan a fondo a no mostrar nada que tienen dolor sin que nada lo delate. El dolor no es, por tanto, una manera de comportarse.
Descartes (Meditación VI) 1641 · ataca la conclusiónDescartes considera cierto que él mismo, es decir, su mente, es «entera y verdaderamente distinta» de su cuerpo y puede existir sin él. Esto es justamente lo que Ryle llama un mito. Para Descartes, por el contrario, es lo primero que sabemos.
Ryle responde
Descartes considera cierto que él mismo, es decir, su mente, es «entera y verdaderamente distinta» de su cuerpo y puede existir sin él. Esto es justamente lo que Ryle llama un mito. Para Descartes, por el contrario, es lo primero que sabemos.
Ullin T. Place («Is Consciousness a Brain Process?») 1956 · ataca la premisa 3Place acepta que muchos conceptos mentales (creer, saber, ser inteligente) pueden analizarse como disposiciones a actuar, pero sostiene que este no es el caso de las sensaciones y de la conciencia: estas son reales, y será la ciencia del cerebro la que diga lo que son. El análisis de Ryle deja, pues, un resto, y ese resto es quizá precisamente el cerebro.
sin respuesta
Place acepta que muchos conceptos mentales (creer, saber, ser inteligente) pueden analizarse como disposiciones a actuar, pero sostiene que este no es el caso de las sensaciones y de la conciencia: estas son reales, y será la ciencia del cerebro la que diga lo que son. El análisis de Ryle deja, pues, un resto, y ese resto es quizá precisamente el cerebro.