Preguntas¿Existe realmente el tiempo?El tiempo solo existe en el alma: el pasado ya no es, el futuro todavía no es
¿Existe realmente el tiempo?El tiempo está en la mente

El tiempo solo existe en el alma: el pasado ya no es, el futuro todavía no es

«Si nadie me lo pregunta, lo sé»; la distensión del alma (distentio animi)

Agustín de Hipona 354 · 430Creer para comprender: Dios en lo más íntimo de uno mismo.
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Lo que sostiene

Por tanto, el tiempo no está en las cosas: está en el espíritu. Hay tres tiempos, pero son tres presentes del alma: el presente del pasado (la memoria), el presente del presente (la atención), el presente del futuro (la espera). Un futuro largo es una larga espera, un pasado largo es un largo recuerdo.

Por qué

El pasado ya no es, el futuro todavía no es, el presente no tiene extensión; sin embargo, medimos el tiempo, así que debe de estar en la mente.

La misma idea a lo largo de la historia
Aristóteles330 a. C.Aristóteles es el primero en plantear la pregunta: si solo el alma puede contar, ¿habría tiempo sin alma? Deja la cuestión abierta (Física IV, 14). Para él, el tiempo sigue ligado al movimiento, que existe en el mundo.
Agustín de Hipona400Agustín extrae la consecuencia: puesto que ni el pasado, ni el futuro, ni el instante presente existen en las cosas, el tiempo es una distensión del espíritu, que recuerda, que está atento y que espera.
Immanuel Kant1781Kant conserva la idea de que el tiempo pertenece al sujeto, pero lo convierte en la forma de toda intuición (el sentido interno), y no en una extensión del alma que se mide.
En resumen

«El tiempo solo existe en el alma: el pasado ya no es, el futuro todavía no es» es un argumento de Agustín de Hipona (Confesiones, XI, 14-28 (h. 400), 400) sobre la pregunta «¿Existe realmente el tiempo?» (respuesta: el tiempo está en la mente). Su tesis: Por tanto, el tiempo no está en las cosas: está en el espíritu. Hay tres tiempos, pero son tres presentes del alma: el presente del pasado (la memoria), el presente del presente (la atención), el presente del futuro (la espera). Un futuro largo es una larga espera, un pasado largo es un largo recuerdo. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P4). AskPhilosophy presenta 3 objeciones, 2 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.

Confesiones, XI, 14-28 (h. 400)
Válido con una premisa implícita

«¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicárselo a quien me lo pregunta, no lo sé.» En el libro XI de las Confesiones, Agustín parte de esta incomodidad. El pasado ya no es, el futuro todavía no es y el presente no tiene extensión: ¿dónde puede estar el tiempo? Sin embargo, medimos tiempos largos y cortos. Su respuesta: el tiempo no es una cosa del mundo, está en el alma, que retiene el pasado por la memoria, vive el presente por la atención y espera el futuro. Esta idea, retomada por Kant, Husserl y Ricœur, es una de las más influyentes de toda la filosofía del tiempo.

P1El pasado ya no es y el futuro todavía no es. Ni uno ni otro es, por tanto, algo que es.
P2El presente, si tuviera extensión, se dividiría en pasado y futuro. Por tanto, no es más que un punto que pasa, sin extensión alguna. No puede ser largo.
P3Sin embargo, medimos el tiempo. Decimos que un tiempo es más largo que otro, o que es el doble. No es una ilusión: «el tiempo que mido, lo sé».
P4 · premisa implícitaLo que se mide existe en alguna parte: o bien en las cosas, o bien en el espíritu. No existe en otro lugar, por ejemplo en un «tiempo en sí» que no estuviera ni en las cosas ni en el espíritu.
Por tanto, el tiempo no está en las cosas: está en el espíritu. Hay tres tiempos, pero son tres presentes del alma: el presente del pasado (la memoria), el presente del presente (la atención), el presente del futuro (la espera). Un futuro largo es una larga espera, un pasado largo es un largo recuerdo.

haz clic en una premisa para rechazarla

Si aceptas todas las premisas, la lógica te obliga a aceptar la conclusión. Por tanto, el debate gira en torno a las premisas.
Verificado por un solucionador lógico: es imposible que todas las premisas sean verdaderas y la conclusión falsa.
Sin la premisa implícita: Sin P4, el ordenador encuentra un caso en que se mide el tiempo aunque no esté ni en las cosas ni en el espíritu: por ejemplo, un tiempo absoluto que fluye por sí mismo (idea de Newton). Por eso todo el debate gira en torno a esta premisa.
Válido con P4, que es la premisa oculta: todo lo que se mide debe existir en las cosas o en el espíritu. P1 y P2 sacan el tiempo de las cosas, P3 dice que existe puesto que se mide, P4 deduce de ello que está en el espíritu. El resto de la conclusión (los tres presentes) es la descripción positiva que Agustín añade por su cuenta: no se sigue de la lógica sola, sino de los párrafos XI, 20 y 28.
Analogía. Cuando recito un poema que conozco, el comienzo ya se ha ido, el final todavía no está, y el instante en que pronuncio una palabra es demasiado breve para durar. Sin embargo, siento que la recitación dura. Lo que dura es mi atención, que conserva el comienzo y espera el final.

Objeciones

3

Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.

Aristóteles 330 a. C. · ataca la premisa 4

El tiempo es «el número del movimiento según el antes y el después». El antes y el después están en el movimiento mismo, fuera de toda alma: el alma solo los cuenta. Aristóteles señala que, si solo el alma puede contar, no habría tiempo sin alma, a menos que se admita que el movimiento existe sin alma. No lo resuelve, pero no sitúa el tiempo en el alma.

Hipona responde
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A
Agustín 400 · Respuesta de Agustín
Agustín se niega a confundir el tiempo con el movimiento de un cuerpo: medimos el movimiento por el tiempo, así que el tiempo no es el movimiento.
El debate continúa (nuestro resumen) Esta respuesta apunta a la tesis de que el tiempo ES el movimiento de los astros (XI, 23-24). No responde a la fórmula de Aristóteles, «número del movimiento», que Agustín no cita: Aristóteles no dice que el tiempo sea el movimiento, sino lo que se cuenta en él.
Immanuel Kant defensor del argumento · 1787
Kant sostiene que el tiempo no puede ser un orden inherente a las cosas: tal orden no podría preceder a los objetos como su condición, ni ser conocido a priori. Para él, el tiempo es la condición subjetiva de nuestras intuiciones.
ver el argumento
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Nuestro resumen: el propio Aristóteles duda sobre el papel del alma. El desacuerdo de fondo se refiere a la naturaleza del antes y el después: propiedad del movimiento en el mundo (Aristóteles), u orden que el espíritu pone en lo que retiene (Agustín). Kant se pondrá del lado del espíritu, al decir que el tiempo no es un orden inherente a las cosas.
E
Edmund Husserl 1905 · ataca la premisa 2

Husserl abre sus lecciones sobre la conciencia íntima del tiempo (impartidas en 1905, publicadas en 1928) con un homenaje a Agustín: fue el primero en sentir la dificultad. Acepta que el tiempo se manifiesta en la conciencia, pero corrige la idea de un presente sin espesor. Cuando escucho una melodía, el presente vivido conserva el sonido que acaba de pasar (retención) y se abre al siguiente (protención). Retener un sonido que acaba de pasar no es lo mismo que recordarlo después.

Hipona responde
A
Agustín 400 · Respuesta de Agustín
Agustín reconoce que el presente pasa en un punto sin extensión, y sin embargo que la atención dura: es por ella como lo que ha de venir se vuelve ausente.
El debate continúa (nuestro resumen) Agustín ya ve, pues, que la atención dura, pero no distingue entre retener un sonido que acaba de pasar y recordarlo después: esa es la distinción de Husserl. Husserl no rechaza la tesis de Agustín: la hace más precisa.
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Nuestro resumen: Husserl prolonga a Agustín más que contradecirlo. Ambos sitúan el tiempo en la conciencia. El desacuerdo es de descripción: un presente reducido a un punto (P2 tomada al pie de la letra) o un presente «espeso», hecho de lo que acaba de pasar y de lo que viene.
Paul Ricœur 1983 · ataca la conclusión

En el capítulo 1 de Tiempo y narración I, Ricœur lee el libro XI como el gran ejemplo de una «aporía»: el análisis de Agustín muestra un tiempo del alma tensado (la distensión) y no dice cómo ese tiempo forma un todo, ni cómo se vincula con el tiempo del mundo. Para Ricœur, solo el relato, que compone acontecimientos dispersos en una historia, responde a esta dificultad. De ahí extraerá más tarde la identidad narrativa.

sin respuesta
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No es posible una respuesta: objeción formulada en 1983, después de la muerte del autor (430).
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Nuestro resumen: Ricœur no refuta a Agustín, muestra un límite de su tesis: la distensión del alma no explica por sí sola la unidad del tiempo ni su vínculo con el reloj y el calendario. Queda abierta la cuestión: ¿basta el relato para salvar este límite?