Preguntas¿Existe Dios?Las religiones se contradicen entre sí: ¿por qué creer en la propia?
¿Existe Dios?AteísmoCrítica de la religión

Las religiones se contradicen entre sí: ¿por qué creer en la propia?

El argumento de las revelaciones contradictorias

Herman Philipse nacido en 1951Las religiones se contradicen entre sí: sus revelaciones no pueden ser todas verdaderas.
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Lo que sostiene

Por lo tanto, las revelaciones no son fuentes fiables para saber qué Dios existe: nadie tiene una buena razón para creer en el Dios de su propia religión antes que en los de las demás.

Por qué

Las religiones se contradicen entre sí, y cada una se apoya en el mismo tipo de razones: un libro sagrado, una experiencia, una tradición heredada.

La misma idea a lo largo de la historia
David Hume1748«En materia de religión, todo lo que es diferente es contrario»: los milagros de cada religión sirven para probar que es la verdadera y, por tanto, para arruinar las demás. Los testimonios de las religiones rivales se anulan mutuamente.
Jean-Jacques Rousseau1762En el Emilio señala que la fe es a menudo «una cuestión de geografía»: nacido en Roma, uno es cristiano; nacido en La Meca, musulmán. Su vicario saboyano añade que cada pueblo ha hecho hablar a Dios a su manera.
Denis Diderot1762Contra la apuesta de Pascal: «un imán puede decir tanto como Pascal». El mismo razonamiento vale para todas las religiones, así que no nos dice cuál elegir.
Herman Philipse2012Lo convierte en una objeción central contra Plantinga: un cristiano no tiene más razones para fiarse de su «sentido de lo divino» que un musulmán del suyo. Solo la teología natural podría decidir entre las religiones.
En resumen

«Las religiones se contradicen entre sí: ¿por qué creer en la propia?» es un argumento de Herman Philipse (God in the Age of Science?, 2012; «The Real Conflict between Science and Religion», 2013, 2012) sobre la pregunta «¿Existe Dios?» (respuesta: ateísmo). Su tesis: Por lo tanto, las revelaciones no son fuentes fiables para saber qué Dios existe: nadie tiene una buena razón para creer en el Dios de su propia religión antes que en los de las demás. Según la verificación lógica de AskPhilosophy (solucionador Z3), el argumento es válido solo si se admite una premisa que el autor no formula (P5). AskPhilosophy presenta 4 objeciones, 3 de ellas con una réplica documentada, y el texto original de cada premisa, verificado palabra por palabra.

God in the Age of Science?, 2012; «The Real Conflict between Science and Religion», 2013
Válido con una premisa implícita

Un cristiano cree que Jesús es Dios hecho hombre. Un musulmán cree que Dios nunca se encarnó. Un hindú puede creer en varios dioses. No pueden tener todos razón. Sin embargo, cada uno tiene razones del mismo tipo: un libro sagrado, una experiencia interior, la tradición recibida de sus padres. Y, la mayoría de las veces, uno tiene la religión del país en el que nació. El filósofo neerlandés Herman Philipse extrae una conclusión: estas fuentes no son fiables para saber qué Dios existe. El argumento no prueba que Dios no exista, y deja una puerta abierta: argumentos independientes de la revelación (la «teología natural») podrían decidir entre las religiones. Pero mientras no lo hagan, nadie tiene una buena razón para creer en el Dios de su propia religión antes que en los de las demás. Por eso el argumento se clasifica aquí dentro del ateísmo («ninguna buena razón para creer»); el propio Philipse se niega expresamente a quedarse en el agnosticismo.

P1Las revelaciones de las religiones se contradicen en puntos centrales: Jesús es Dios encarnado o no lo es; hay un solo Dios o varios. En el mejor de los casos, solo una tiene razón en esos puntos.
P2Cada religión se apoya en razones del mismo tipo: un texto revelado (la Biblia, el Corán, el Libro de Mormón), una experiencia interior, una tradición recibida desde la infancia. Y la religión de una persona depende sobre todo del lugar en que nació.
P3Estas razones no permiten decidir entre las religiones: los milagros y los testimonios de cada una valen en contra de los de las demás, de modo que se anulan entre sí.
P4Cuando fuentes del mismo tipo dan respuestas incompatibles, solo se puede confiar en una de ellas si se muestra, mediante una razón independiente, que es fiable y que las demás no lo son. De lo contrario, la diversidad religiosa destruye la confianza en cada una de ellas.
P5 · premisa implícitaNinguna razón independiente de la revelación (un argumento de teología natural) muestra que exista el Dios de una religión antes que los de las demás.
Por lo tanto, las revelaciones no son fuentes fiables para saber qué Dios existe: nadie tiene una buena razón para creer en el Dios de su propia religión antes que en los de las demás.

haz clic en una premisa para rechazarla

Si aceptas todas las premisas, la lógica te obliga a aceptar la conclusión. Por tanto, el debate gira en torno a las premisas.
Verificado por un solucionador lógico: es imposible que todas las premisas sean verdaderas y la conclusión falsa.
Sin la premisa implícita: Sin P5, el ordenador encuentra un caso en el que las religiones se contradicen y se apoyan en razones del mismo tipo que no deciden nada, y en el que, sin embargo, un creyente tiene una buena razón para preferir la suya: dispone de un argumento independiente que muestra que su Dios existe.
Válido con P5, que el argumento no prueba por sí mismo: Philipse lo defiende en otra parte de su libro, donde examina uno por uno los argumentos de la teología natural. Sin P5, un creyente podría tener una prueba independiente que decidiera entre las religiones, y la conclusión ya no se seguiría. Las objeciones más fuertes apuntan a P1 (¿se contradicen realmente las religiones?) y a P4 (¿se necesita realmente una razón independiente para tener derecho a creer?).
Analogía. Cinco testigos describen a un ladrón: uno dice que era alto y rubio, otro bajo y moreno, otro pelirrojo. Cada uno es sincero y está seguro. El juez no puede creer al primero solo porque es su vecino: sin un indicio externo (una cámara, una huella), ningún testimonio le dice qué aspecto tenía el ladrón.

Objeciones

4

Cada objeción es una conversación: haz clic para ver quién responde y en qué punto está el debate.

J
John Hick (el pluralismo religioso) 1989 · ataca la premisa 1

Las religiones no son teorías rivales sobre un mismo objeto, de las cuales solo una podría ser verdadera. Son respuestas humanas diferentes a una misma realidad última, que Hick llama «lo Real». Cada cultura la percibe y la nombra a su manera: la Trinidad, Alá, Visnú, el Tao. Por tanto, las grandes religiones son todas caminos válidos hacia esa misma realidad.

Philipse responde
William Alston 1991
Eso no es describir las religiones, sino reinventarlas. La mayoría de los creyentes piensa que sus creencias dicen realmente qué es la realidad última, y no solo cómo se les aparece.
J
John Hick 1997
Hick lo concede: la mayoría de los creyentes no piensa así. Pero sin el pluralismo se deja sin explicar un hecho inmenso: las demás grandes religiones están tan bien fundadas como el cristianismo.
Ver el resto del debate (2)
Alvin Plantinga 1997
El pluralismo no escapa al problema: es un caso más de él. Hick piensa, contra casi toda la humanidad, que todas las grandes religiones son falsas si se las toma al pie de la letra. Es una creencia más, que contradice a todas las demás.
Herman Philipse 2013
Los mensajes que los creyentes dicen recibir se contradicen a menudo. Para ponerlos de acuerdo hay que «relativizarlos» drásticamente, como hace Hick: eso es reconocer que no nos enseñan nada seguro sobre Dios.
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Desacuerdo de fondo: ¿son las religiones teorías rivales sobre un mismo objeto, o respuestas diferentes a una misma Realidad (Hick)? Alston reprocha al pluralismo que reinventa las religiones, Plantinga que es una doctrina más que las contradice, Philipse que vacía las creencias de su contenido; Hick responde que sin él el valor igual de las grandes religiones queda sin explicar.
Alvin Plantinga («Pluralismo: una defensa del exclusivismo religioso») 1995 · ataca la premisa 4

Un creyente puede saber que otros piensan de otro modo, que son sinceros y que no puede convencerlos, y conservar su fe sin falta intelectual ni moral. No es arbitrario: piensa que las demás creencias no están tan bien fundadas como la suya, porque Dios le ha dado un sentido de lo divino o el testimonio interior del Espíritu Santo. En la ética hacemos lo mismo: sé que el racismo es malo, aunque no pueda demostrárselo a un racista.

Philipse responde
J
John Hick 1997
Plantinga solo muestra que el exclusivista no es necesariamente arrogante. Pasa por alto el verdadero problema: las demás religiones están tan bien fundadas como la suya, y la religión de cada uno depende sobre todo de su nacimiento.
Alvin Plantinga 1997
Pero precisamente eso: el creyente no piensa que las demás creencias estén tan bien fundadas. Cree que quienes piensan de otro modo carecen de algo que él ha recibido. Puede equivocarse, pero no es arbitrario.
Ver el resto del debate (1)
Herman Philipse 2012
Eso aún habría que demostrarlo. Plantinga no da ninguna prueba independiente de que su sentido de lo divino sea más fiable que el de los musulmanes. Y es difícil ver cómo hacerlo sin caer en un círculo, a menos que se pruebe mediante la teología natural que el Dios trinitario existe y que Alá no existe.
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Desacuerdo de fondo: ¿puede un creyente seguir siendo razonable sin pruebas independientes, sabiendo que otros piensan de otro modo? Plantinga responde que sí; Hick y Philipse consideran que la paridad con las demás religiones permanece. Punto abierto: no hay consenso.
Alvin Plantinga 1995 · ataca la premisa 2

El argumento del nacimiento se vuelve contra el pluralista. El pluralismo nunca ha sido popular en el mundo: nacido en Madagascar o en la Francia medieval, el pluralista probablemente no sería pluralista. ¿Hay que concluir que no tiene derecho a serlo?

Philipse responde
J
John Hick 1997
Los dos casos no se parecen. Casi nunca se es pluralista porque se haya sido educado en el pluralismo desde la infancia, mientras que lo más frecuente es ser cristiano, musulmán o hindú porque se fue educado así.
Alvin Plantinga 1997
No está claro que la diferencia importe. Hick y yo fuimos educados en la idea de que el racismo es malo; si hubiéramos nacido en otro lugar, quizá pensaríamos de otro modo. Si, tras reflexionar, el racismo nos sigue pareciendo injusto, no hay nada arbitrario en seguir rechazándolo. ¿Por qué habría de ser distinto con la fe cristiana?
El debate continúa (nuestro resumen) El debate continúa en este punto: ¿es la moral un buen modelo para la religión? Para los críticos de Plantinga, los juicios morales básicos («hacer sufrir sin motivo es malo») son compartidos por casi todas las culturas, mientras que las creencias religiosas varían precisamente según el lugar de nacimiento.
En qué punto está el debate (nuestro resumen)El debate versa sobre el argumento del nacimiento: ¿desacredita una creencia? Plantinga sostiene que también se aplica al pluralismo; Hick ve una diferencia entre los dos casos. Punto abierto: el valor de la analogía con la moral.
William Alston 1997 · ataca la premisa 1

Se exagera la contradicción. Nada demuestra que la mayoría de las creencias de una religión contradigan a la mayoría de las creencias de las demás, y ni siquiera disponemos de un modo de contar las creencias. Las religiones pueden coincidir en muchas cosas, y la experiencia religiosa conserva cierto valor, aunque pueda equivocarse.

sin respuesta
Todavía no hemos encontrado una respuesta directa de Philipse en sus textos.
El debate continúa (nuestro resumen) Philipse no necesita que las religiones se contradigan en todo: basta con que se contradigan en puntos centrales, como la encarnación de Dios en Jesús o el número de dioses. En esos puntos, a lo sumo una sola tiene razón, y la cuestión de cuál sigue abierta.
En qué punto está el debate (nuestro resumen)Punto abierto: no hemos encontrado una respuesta publicada de Philipse, o de otro defensor del argumento, a esta objeción de Alston. El desacuerdo versa sobre la amplitud de la contradicción: Philipse solo necesita contradicciones en puntos centrales, Alston juzga que se exagera.